Puros de Cuba
Puros de Cuba: sin duda Cuba tiene los mejores puros del mundo. Ya los aborígenes de esta bella isla echaban humo por la boca, ante la sorpresa de los descubridores. No te pierdas los puros de Cuba. Entre ellos, por supuesto, los habanos, los mejores puros del mundo, o como dicen en Cuba, los mejores tabacos del universo. Si viajas a Cuba, o incluso si te quedas en tu casa, disfruta de los puros cubanos, que son naturales y te dan felicidad. No te tragues el humo y deléitate con el mejor tabaco del mundo. En esta página puedes obtener información detallada acerca de los puros de Cuba, los habanos y el tacabo cubano en general, así como todo lo que necesitas saber acerca de las grandes marcas de puros cubanos, como Cohiba, Partagas, Montecristo o Romeo y Julieta.
De Sik´ar al cigarro
La historia del cigarro
"El jugaba con un puro elegante
Él fumaba el puro más dulce
Él reposaba sobre el césped
Con la mejor de la clase
Y ella se quedó completamente prendada."
M.L. ROSENTAHAL, NIÑO AZUL EN PATINES
Fumar siempre ha tenido un cierto misterio, un aura de gracia y estilo. Actualmente esta aura continúa tan fuerte como nunca, con las tiendas de puros y revistas satinadas sobre puros atrayendo mundialmente a nuevos fumadores de ambos sexos hacia el placer de fumar un puro grande y bueno.
Los españoles fueron los primeros europeos en probar esa delicia. La fecha en la cuál Cristobal Colón llegó a Cuba, el 28 de octubre de 1492, anotó en su diario de a bordo que los nativos de ambos sexos fumaban "cierta planta encendida de la cual inhalában".
La historia nos indica que los indígenas de América Central y el Caribe disfrutaban de estos antecesores del tabaco antes de la llegada de Colón.
Los grabados de hace 200 años que se encuentran en un templo antiguo mexicano, presentan a un sacerdote maya fumando un rollo de hojas. Y además la palabra española cigarro se deriva de sik´ar, la palabra maya que significa "fumar".
Los aborígenes de Cuba que primero encontró Colón llamaban a la planta que fumaban cohíba, nombre que se ha convertido en la marca de uno de los puros más codiciados en la Cuba.
Hasta 1520, la planta y la costumbre de fumarla, ya había llegado a Europa. Un siglo después, fumar se había convertido en una costumbre tan esparcida por toda Europa y el Oriente Próximo que muchas marcas tomaron medidas para controlarlas.
En 1614, el rey Jaime I infligió un fuerte golpe al consumo de cigarros a través de su infame tratado, un contrataque contra el tabaco.
Una década después, el papa Urbano prohibió fumar a los curas españoles. Encima de todo, el gran fuego de Moscú fue convenientemente imputado a un fumador empedernido.
Desde el comienzo, los españoles fueron los creadores de la industria tabacalera.
Las famosas Fabricas Reales de Sevilla se fundaron en 1731. En 1831 , el rey Fernando de España confirió a los cubanos el derecho de producir y comercializar el tabaco producido en la isla, la cual aún era parte de España.
Muy pronto Cuba se vio inundada por fabricaciones de puros que en su mayoría servían para el suministro de la Corona española. Hasta nuestros días, la isla anualmente envía una consigna simbólica de cohíbas al Rey de España. Y España corresponde a la delicadeza siendo el más importante importador de cigarros cubanos en el mundo.
Habanos y embargos comerciales
Cigarros en América
Las plantas de tabaco importadas de Cuba a Amércia Central se cultivaron en las colonias británicas en América del Norte desde finales de 1600, aunque en principio las cosechas iban a ser utilizadas para pipas, la manera británica de fumar tabaco.
Los fumadores americanos probaron los puros en la segunda mitad del siglo. Después de que los colonos ganaron su independencia, en 1783, las fábricas de puros empezaron a florecer en Connecticut, Pennsylvania y el Estado de Nueva York.
Un gran conglomerado de fábricas se desarrolló en Conestoga, Pennsylvania, y de ahí nace la jerga "stogie" por cigarro.
El consumo de tabaco llegó a su apogeo en los Estados Unidos después de la Guerra Civil. Las empresas americanas producían puros de una mezcla de hojas de habanos y tabaco local.
Igual que otros artículos de lujo, tales como el café, que dio alimento a los pescadores revolucionarios, y el whisky, que reinó en la política escocesa durante el siglo XVIII, también los puros ocupan su lugar en la historia.
Oro en Rollos
Cómo se fabrican los puros
Un puro consta de tres componentes principales. El relleno que, como su nombre indica,constituye el cuerpo del puro. En marcas premiun, éste está compuesto por hojas largas, dobladas o plegadas colocadas a lo largo del puro, lo cual permite que el aire corra longitudinalmente.
Marcas menos caras pueden contener como relleno hojas troceadas y dadas la forma del relleno.
El relleno se mantiene unido por medio del aglutinador. Estos dos componentes se cubren con la envoltura, una hoja entera de la mejor calidad, escogida por su apariencia, textura y posible aroma. Es lo primero que se ve cuando usted compra un puro.
La punta, cortada de una hoja en forma redonda, se coloca en su sitio con una gota de pegamento vegetal.
La mayoría de los puros premium se enrollan a mano, utilizando un molde de madera para crear la forma perfecta. Otros son completamente elaborados a máquina. A menudo, lo que se encuentra es una combinación de estos dos procesos. El relleno y el aglutinante pueden prepararse a máquina y el toque final, la envoltura, se hace a mano. Esto permite al enrollador quitar la vena gruesa de la hoja de envolver; los puros que se fabrican completamente a máquina a menudo contienen demasiadas vanas en la envoltura.
La vitola se aplica a los puros antes de ser encajetados o juntados. El diseño tradicional y la marca de las cajas de los puros empezó durante la década de 1830 cuando H. Upmann, la casa financiera de Londres y La Habana, nombrada por su fundador, Herman Upmann, realizó un envío de puros cubanos a su oficina de Londres en una caja de cedro sellada con el emblema del banco.
Para los especialistas, también existen atados de cincuenta puros. Éstos vienen atados con una cinta y empaquetados en cajas de cedro llanas, conocidas como la “Selección del Gabinete”.
En 1837, Ramón Allones, un productor de puros que había emigrado a Cuba desde España, empezó a producir los puros que desde entonces llevan su nombre. También se dice que fue la primera persona que utilizó cintas de colores en sus cajas.
Para aquellos a quienes les gustan los puros “verdes”, H. Upmann introdujo el uso de botes de cristal sellados para mantener los puros frescos y húmedos.
Los puros individuales normalmente vienen en tubos de aluminio, lo cual no sólo mantiene la humedad, sino que los protege contra daños o la contaminación.
Para un aficionado de verdad, sólo existe una manera de mantener los puros en perfecta condición: un humector.
El Paraíso del Humector
Los puros tienen que ser guardados cuidadosamente en la tienda de cigarros, el especialista en tabacos o en casa. Es esencial que los puros no se sequen. Por tanto, cuando uno compra cigarros es mejor evitar aquellos que estén a la vista en cajas abiertas o estantes, a menos que en las cajas abiertas se encuentren en un humector.
El humector perfecto es una habitación de buen tamaño en el local de su vendedor de cigarros favoritos. Poca luz, temperatura ambiente estable, y lo más importante, constante humedad son las condiciones para esa primera cita con su puro favorito.
(Un consejo para cuando se visite un humector es no usar perfume o loción muy fuertes. Las condiciones controladas del humector ocasionarán que la fragancia de éstos permanezca en el aire y afecte su sentido del olor en el momento de escoger un cigarro. Por la misma razón, uno nunca debe fumar en un humector.)
Pocos de nosotros tenemos una habitación en casa para dedicarla a un humector y los humectores portátiles también sirven para mantener nuestros puros frescos.
Estos humectores vienen en tamaños desde aquellos capaces de humedecer un puñado de puros, hasta los que sirven para una colección entera.
Muchos humectores, tradicionales y contemporáneos son verdaderas obras de arte. En Londres, la Chelsea, compañía de Cigars Unlimited, se especializa en humectores exóticos,confeccionados a mano, a la medida, y diseñados para convertirse en las antigüedades del futuro.
Los humectores artesanales de este tipo son caros. En una subasta en La Habana en 1998, se pagaron 65.000 por un humector de cedro y caoba creado en un galpón de curar tabaco, pero también contenía 100 puros Vegas Robaina.
Este precio fue excedido por las 105.000 que se pagaron por un humector de Trinidad confeccionado en cedro y plata grabada con panoramas de Trinidad y en su interior 101 Trinidad Dunadorues (Habanos a pesar de su nombre), junto con un cortador de puros de plata taraceado con oro y marfil.
Claro, colorado u oscuro.
"Cuando al fin llegué al abierto de Inglaterra, las tiendas elegantes de cigarros fueron una nueva fruta prohibida".
TOM WATSON, CAMPEÓN DE GOLF.
En primer lugar elija a su comerciante de tabaco, ya que parte del placer que proporcionan los puros se deriva del ritual casi sensual de escogerlos y comprarlos.
Los exquisitos fumadores de puros ponen el mismo cuidado al escoger sus cigarros que cuando toman otras decisiones placenteras en su vida.
Aunque existen suficientes marcas y tamaños para satisfacer las necesidades de cualquiera, tome riesgos, ya que existen cigarros que son más adecuados en unas circunstancias que en otras: los puros pequeños para las ocasiones menos importantes, o para satisfacer un capricho en casa; los puros grandes para las ocasiones importantes, o como un complemento solidario, después de cenar, a su brandy favorito.
Los cigarros no se deben fumar como se fuma apresuradamente un cigarrillo. Deben ser disfrutados en un ambiente relajado y tienen que ser apreciados como si se tratase del mejor vino o foie gras.
Los cigarros no sirven para satisfacer la adicción al tabaco. Ofrecen delicias para el ojo y la nariz, para el paladar y el sentido táctil. Reflexione sobre esto último y comprenderá cómo ha sido posible que los cigarros hayan mantenido su particular atracción durante casi quinientos años.
Lo primero a tener en cuenta en el momento de escoger un puro es su apariencia. Tiene que estar tan bien vestido como el fumador. Ha de ser liso, de tamaño uniforme, de un espesor que se sienta firme con los dedos.
El color de los puros va desde el más claro, casi rubio, conocido como Claro, y Colorado Claro, que tiene un tinte ocre, hasta el Colorado, que es de un color marrón rojizo oscuro, y Colorado Madura que es de un marrón profundo confeccionado con las hojas más maduras.
Existen variaciones regionales de estas categorías, a menudo confeccionadas para algunos mercados particulares, tales como el Oscuro de Nicaragua, Brasil y México, que es prácticamente negro.
El tamaño de los cigarros
Existe un tamaño de puro para cada aficionado y ocasión, desde un pequeño cigarrillo hasta el doble corona.
Creando confusión, algunos productores interpretan sin orden alguno el tamaño a su manera. Ésta no es una ciencia exacta.
CIGARRILLO: el más pequeño hasta 15 mm y con una corona hasta la 29. Bueno para unos diez minutos.
PANATELA: largo y fino, desde 12,5 a 17,75 mm y con una corona hasta la 39. Un poco más largo, una dosis rápida.
CORONA/PEQUEÑO CORONA: más gordo que el panatela, con una corona de entre 40 y 44. Éstos proporcionan un cigarro con más cuerpo, digamos una media hora larga.
CORONA LARGO/LONSDALE: un poco más de 15 mm, con una corona entre 40 y 44. Llevan el nombre del Earl de Lonsdale, quien comisionó, a principios del siglo XX a una fábrica de La Habana para que él confeccionara su propia marca distintiva. La caja lleva su imagen.
GIANT/GRAND CORONA: más largo que un Lonsdale, pero menudo con una corona más pequeña, próxima a la 44. Se puede disfrutar de una hora larga con éstos.
ROBUSTO/TORO: otro puro de pequeño tamaño, escondiendo una explosión en una pequeña envoltura. Son capaces de tener el cuerpo de sus primos más largos, en la mitad del tiempo. Estos puros son de 15 mm aproximadamente y con una corona desde 48 a 54. A menudo se los conoce como Rothschild, por el financiero Leopold Rothschild, para quien fueorn creados por Hoyo de Monterrey para que se pudiera disfrutar de un sabor con cuerpo en menos tiempo que fumando un puro más largo.
CHURCHILL/DOBLE CORONA: el más largo y grueso, el rey de los puros, con un tamaño aproximadamente de 17,75 mm y más grandes, con una corona entre 46 y 54. Guárdese una hora larga para disfrutar de uno de éstos.
Ceremonias y Rituales
"Todas las noches después de la cena, junto con mis dos perros, deambulo por Park Avenue para sacar a pasear a mi cigarro."
GAY TALESE, ESCRITOR DE NEW YORK.
Una vez que usted haya elegido su cigarro, ha llegado el momento de disfrutar verdaderamente, pero no sin antes haber observado un poco de la ceremonia necesaria.
Lo primero es "que le corten la cabeza".
La punta cerrada del puro tiene que cortarse para permitir que el humo pase. El arrancarla de un mordisco es una de las maneras favoritas de los detectives de las novelas de Raymond Chandler, pero existen maneras más elegantes y efectivas de hacerlo. Si usted quiere un corte raso y limpio, busque con calidad y adquiera un cortador de cuchilla que venga en un elegante estuche.
Los modelos más económicos tienden a dejar las puntas desiguales o "flecos" de tabaco. Si usted tiene el pulso firme pude utilizar una navaja de bolsillo. Sólo es necesario cortar 1.6 mm para conseguir una combustión pareja una bocanada uniforme.
Se debe evitar pinchar la punta con una cerilla, o incluso con una herramienta especial, pues ello produce que los aceites del tabaco se concentren en la lengua. Muy desagradable.
En el pasado, en especial cuando se ofrecía un cigarro en un restaurante, éste se calentaba a lo largo.
Esta practica empezó con los cigarros producidos en las fabricas de Sevilla. Las envolturas se pegaban con una cola que afectaba al sabor del puro encendido.
Actualmente, la goma vegetal utilizada es inodora e insabora.
La cuestión de cuándo quitar la vitola es un punto de discursión. Algunos dicen que la vitola fue puesta para proteger de las manchas del tabaco, los dedos de los guantes de los caballeros. Durante algún tiempo, en el Reino Unido, fue ley quitar la vitola, aunque no lo fue necesariamente en otros países. En la actualidad, algunas personas consideran que quitar la vitolaes indebido.
Si usted decidiese quitarla, hágalo con sumo cuidado. Es muy fácil romper la envoltura. Presione ligeramente el puro debajo de la vitola y sáquela con suma delicadeza.
El experto en cigarros suizo Zino Davidoff aconseja que la vitola sólo tiene que quitarse una vez que el cigarro haya alcanzado "temperatura de crucero", aproximadamente cuando se ha fumado una quinta parte y el cuerpo del puro se ha encogido lo suficiente como para poder quitar la vitola
Encienda su puro con una cerilla de madera o mechero de gas. No utilice cerillas de azufre o de cera, o un mechero de gasolina, ya que éstos afectarán el sabor. Existen en el mercado mecheros especialmente diseñados para cigarros y producidos por Colibrí, Dunhill y otros. Como artículo de regalo, normalmente incluyen el cortador.
Una vez encendido, ¡disfrute! Tire uniformemente, llenando su boca con el humo. Reténgalo un poco y déjelo salir. El humo del puro no es apto para ser inhalado. El inmenso placer de sentir el sabor del humo en la boca es suficiente.
Algunos de los fumadores de cigarillos en un principio encuentran dificultades con este principio, pero una bocanada de humo en los pulmones les persuadirá de que el humo en la boca es mucho más agradable. Esto no quiere decir que no se pueda disfrutar de una íntima calada de cuando en cuando.
Si, por alguna razón, su puro se apagase parcialmente consumido, o dejarlo desatendido por unos momentos en el cenicero lo consigue, no se preocupe y vuelva a encenderlo. Anteriormente se consideró esta costumbre como socavar, pero actualmente todos lo hacen. Asegúrese de que la punta esté uniforme, algunas veces la envoltura es más larga que el relleno. Pueden quemarse los flecos antes de encenderlo para conseguir una combustión uniforme.
Finalmente, no es necesario despachurrar el puro en el cenicero después de acabar de fumar. Déjelo solo en el cenicero y morirá con dignidad por su propia cuenta.
Los compañeros del cigarro
Comida y bebida
Durante la época Victoriana, los puros constituían un elemento esencial de una cena de varios platos, disfrutadas por la clase alta, y a menudo se los mantenía encendidos durante toda la noche.
Un buen trozo de carne se nos ocurre como un socio más adecuado para un buen cigarro. Escoja uno que tenga mucho sabor, que sea aromático y que tenga una envoltura color marrón oscuro.
La caza es un compañero natural de los cigarros, incluyendo algunos fuertes con envolturas llenas de sabor. Un puro dulce es apropiado para acompañar las cazuelas y las empanadas.
Los mariscos no parecen ser compañeros naturales de los cigarros, pero es muy interesante cómo los mariscos picantes y los palitos "Creole" pueden echarle un pulso a un fuerte puro. Igualmente, un puro suave, por ejemplo un Dominicano, puede realzar el sabor de la langosta u otros crustáceos.
Y claro está que existen las gloriosas trufas. La decadencia total.
El alchol es el compañero por antonomasia del cigarro. Los mejores vinos saben más afrutados y suaves cuando son acompañados por un puro igualmente suave y afrutado, como lo son por ejemplo los de Honduras y Nicaragua.
El oporto está eternamente ligado al brandy como bebida para después de la cena. Compre lo mejor de los dos para obtener la pareja perfecta. Un Oporto añejado de cualquiera de las cosas, tales como Graham, Cockburn, Sandeman o Fonseca, por citar algunas, para asedar la garganta, acompañado de un puro con mucho cuerpo y con una envoltura de color marrón intenso.
El coñac y el armañac también exigen la presencia de un cigarro Dominicano-Hondureño, con mucho cuerpo. Si puede encontrarlo, existe un cigarro llamado El Sublimado, que está ligeramente imbuido del sabor de un coñac de cincuenta años. Igualmente, los cigarros El Incomparable, tienen el sabor del whisky de Malta. Su whisky preferido funciona mejor con los puros más suaves.
Los estadounidenses juran que cualquier puro va bien con cualquier burbon, especialmente como un acompañamiento al final de la velada antes de la copa del final de la velada. Los burbones clásicos como el Wild Turkey y Jack Danields se encuentran ahora en compañía de burbones especiales como el Knob Creek y el Maker's Mark, los cuales no se encuentran en todas las tiendas. Ideales para los más grandes puros.
Si usted no bebe, y muy pocos fumadores no lo hacen, pruebe una taza de té chino, por ejemplo Lapsang Souchong o Gunpowder, que se encuentran actualmente en cualquier sitio. ¡Salud!
Señoritas con cigarros
Los puros han vuelto a ponerse seriamente de moda. Se están abriendo clubes de puros por todo el mundo y las revistas sobre cigarros son cada día más fuertes. Muchos de los jefes del mercado son mujeres. En los George Sand clubes de Santa Mónica y Manhattan, dos tercios de los miembros son mujeres.
En el mundo del espectáculo, Madonna llevaba u Churchill (casa decsonocida) en el show de hora punta de David Letterman, simplemente para eclipsar al presentador. Whoopi Goldberg, quien fumaba puros baratos de niña, ahora fuma Cohíbas. La supermodelo Linda Evangelista ha aparecido en la portada de Cigar Aficionado, otra entusiasta de los Cohíbas. Pero se dice que ella no puede fumárselo todo.
Nicole Kidman y Tom Cruise viajaban con un humector.
La escritora francesa del siglo XIX George Sand, fue probablemente la más famosa fumadora de puros, seguida de cerca por la amante de Liszt, quien escribió bajo el pseudónimo de Daniel Stern. Y claro, también está la heroína de Bizet, Carmen, que disfrutaba de un puro (los cigarrillos no eran aún comunes), en la plaza de la ciudad.
En los Estados Unidos, Bonnie Parker, poetisa y asaltadora de bancos (junto a Cilde) fumaba puros, como también lo hacían Marlene Dietrich y su mejor amigo, Ernest Hemingway, quien le envió a Ava Gardner la vitola del puro que estaba fumando cuando se conocieron. La escritora de novelas francesas Colette también disfrutaba de los puros.
Hoy, la moda es volver a lo que era el statu quo; no fue sino hasta mediados del siglo XIX cuando el fumar puros se convirtió en una prerogativa de los hombres.
En 1973, un viajero inglés en Costa Rica escribió acerca de "... hojas de tabaco que son enrolladas de tal manera que se comvierten en la pipa y el tabaco a la vez. Las mujeres y los hombres disfrutan fumándolos".
Desde entonces, las mujeres que fuman puros son consideradas sexualmente perversas; en efecto, se escribió que "... una mujer que fuma puros quería demostrar que también podía gozar en público como los hombres. Y por tanto, los puros se convirtieron en accesorops para aquellas mujeres que demostraban su sexualidad en público: gitanas,artistas y prostitutas".
Cómo han cambiado los tiempos.
Refugios para los Puros
Bares y clubes
Los clubes y bares de puros están floreciendo en las dos costas del Atlántico. En Notting Hill (Londres), Tom Conran, hijo del fumador de puros Sir Terence, regenta un restaurante-pub, que ofrece noches especiales para los puros y ofrece a la venta unos puros muy, muy grandes.
La prohibición de fumar en los sitios públicos en los Estados Unidos ha ocasionado un crecimiento explosivo de los cubles de puros, los bares de puros y otros sitios con nombres exóticos.
Con ellos, ha llegado un número amplio de publicaciones sobre puros, liderados en primer lugar por la muy importante Cigar Aficionado, que tiene una tirada mensual de 750,000 ejemplares. En sus páginas se pueden encontrar el nombre de 650 bares, clubes y restaurantes donde los amantes de los puros se pueden reunir y declarar su entusiasmo por su marca y tamaño favoritos.
Esta revista también auspicia una fiesta de gala anual en La Habana (las autoridades hacen como si no lo supieran). Es estrictamente de etiqueta y proporciona la oportunidad perfecta para degustar unos quince puros mientras se calma la sed con tantos mojitos (un cóctel hecho con ron, azúcar, lima, menta y soda) como pueda.
Un primer ministro, varios presidentes y un par de revolucionarios
El político más famoso del sigro XX que fumaba puros tiene que ser Winston Churlcill, el Primer Ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial. Él se convirtió en fumador asiduo de puros desde que los fumó por primera vez en una visita a Cuba cuando tenía 22 años. Se estima que Churchill fumaba diez puros al día, lo que significa un cuarto de millón durante su vida-él vivió hasta los 90-.
Durante la guerra, las empresas cubanas le enviarón 5000 puros, mientrás se interrumpió el transporte por barco. El puro se convirtió, junto con la señal de la victoria, en el símbolo de Churchill y ha sido inmortalizado a través del gigante Churchill, manufacturado por Romeo y Julieta.
Churchill fue igualmente famoso por su inteligencia rápida y sus bon mots, como por sus emisiones radiofónicas y sus discursos.
Una vez le irritó el mariscal de campo Montgomery, quién había pontificado: "Yo no bebo. Yo no fumo. Duermo mucho. Estas son las razones por la cuales estoy al cien por cien",Churchill contestó: "Yo bebo mucho. Yo duermo poco y fumo puro tras puro. Estas son las razones por las cuales estoy al doscientos por ciento".
Un Churchill también se ha convertido en el nombre genérico de un puro de este tamaño producido por otras casas.
En los Estados Unidos, muchos presidentes han mantenido relaciones con "seegars" o "stogies". George Washington cultivó tabaco, pero no lo fumaba. El presidente John Adams y su hijo, John Quincy Adams, eran unos serios fumadores. El primer presidente de la Casa Blanca fue Madison el cuarto presidente. Fumaba obsesionadamente y aun así vivió hasta los 85. Su esposa, Dolly, también era adicta al tabaco, pero de diferente manera: a ella le gustaba el rapé.
El presidente Jackson y su esposa compartían los puros, pero el presidente Taylor tenía que fumar sólo ya que los puros enfermaban a su esposa. El general Grant fumaba diez puros al día. Cuando se conoció que había estado en el medio de la batalla, el público le inundó con 10.000 puros. Su consumo se vio incrementado.
Cuando se postuló para la presidencia en 1868, su canción de campaña era "A Smoking his Cigar" (Fumando su Puro).
Los presidentes Arthur, Harrison y MCKinley fueron fumadores asiduos. Se sabe que este último jamás fue visto sin un puro en su boca, excepto cuando dormía o comía. Aunque también tenía una esposa delicada y se vio obligado a "masticar" la mitad del habano cuando estaba en su presencia.
El presidente Taft "el hombre más ovalado que ha habilitado el Despacho Oval", disfrutaba de un puro ocasionalmente, peros sus sucesores, Teddy Roosevelt y Woodrow Wilson, se abstuvieron. No obstante, el vicepresidente de Wilson, Thomas Marshall, es parte de la historia de los puros. Después de haber escuchado un discurso bastante largo sobre "lo que necesita América", dijo la famosa frase: "Lo que necesita Américaes un buen puro que cueste cinco centavos". Existen, pero son hechos a máquina y bastante desagradables.
Los presidentes Harding, Coolidge y Hoover continuaron con la tradición: Coolidge siempre con su doble corona, pero dispuesto a aceptar uno como regalo. El presidente Kennedy fue el último fumador serio de puros, ya que había empezado cuando su padre fue embajador de los Estados Unidos en la corte de Saint James.
Y desde entonces, los presidentes han sido abstemios, han fumado pipas o han estado casados con esposas un poco difíciles.
El presidente Clinton lleva a menuda un cigarro cuando juega al golf. Pero, ¿inhala? Hillary Rodham Clinton prohibió el tabaco en la Casa Blanca, pero obviamente no lo consiguió totalmente como parece confirmar la publicidad negativa dada a su esposo.
La cigarromanía
Los cigarros tienen importancia en la literatura y la farándula. Aparecen en pinturas y caricaturas de figuras literarias desde Honoré de Balzac y Stéphane Mallarmé hasta Henry James y Charles Dickens.
William Makepeace Thackeray disfrutaba de un buen puro llamándole "un gran recordador de secretos". En su novela Vanity Fair, a Becky Sharp le encantaba el "olor del puro fuera de casa...y probó uno...dando una caladita y un gritito y esbozando una sonrisa".
Las connotaciones freudianas atribuidas a los puros son bastante merecidas ya que al mismo Sigmund Freud le gustaban los puros. A comienzos del sigo XX, Freud formuló sus teorías con sus amigos durante sesiones de fumadores de puros. Antes de casarse Freud dijo:"Fumar es indispensable si uno no tiene a nadie a quien besar". Él consideraba los puros como símbolos de tenacidad y autocontrol.
Los puros también se han utilizado por muchos años como soportes dramáticos. P.T. Barnum presentó al enano general Tom Thumb, El Hombre Más Pequeño del Mundo, fumando el puro más grande que se pudo encontrar.
Charlie Chaplin utilizó puros en sus películas mudas para representar su nueva riqueza. Laurel y Hardy y Harold Lloyd usaban los puros en números visuales. W.C. Fields utilizó un puro cubano cuando caracterizó al capitán de un barco en Mississippi.
Al otro lado del espectro, Bertolt Brecht, autor de la Ópera de los Tres Peñiques, rendía cumplidos al "cigarro barato" y pensaba abrir un "teatro épico para fumadores".
Ernst Lubitsch, director de Hollywood, fumaba puro tras puro durante el rodaje de los clásicos como Ninotchka. Se dice que murió en su cama, con una rubia encima y un corona aún encendido en el cenicero.
Kack Warner fumaba panatela, manufacturado por Hoyo de Monterrey, cuando quebró la banca del Casino de Cannes, llevándose 100 millones de francos.
Darryl Zanuck, director del Lo que el viento se llevó, tenía su propia plantación en el distrito de Vuelta Abajo de Cuba.
Orson Wells dijo que el sólo producía películas para poder fumar gratis. Otros actores muy aficionados a los puros son personas como Clint Eastwood, que convirtió el escupir en el desierto una marca de la casa, hasta Roger Moore, Pierce Brosnan y Robert de Niro, y claro, Jack Nicholson. Todos ellos prefieren habanos.
Y también están los dos personajes clásicos de los puros, George Burns y Groucho Marx, jamás vistos sin un puro en sus manos, en el escenario y fuera de él.
George Burns dijó: "Si hubiera seguido el consejo de mi doctor y hubiera dejado de fumar, no habría vivido lo suficiente para poder asistir a su funeral". Tenía 98 años cuando lo dijo. Aún a los 100 años fumaba hasta diez puros al día. Conforme se iba haciendo más olvidadizo, las pausas en su actuación, tapadas con largas bocanadas de su puro, se volvierón más graciosas que el guión.
Groucho dijo que no sería miembro de un club que le aceptara a él como miembro. Un "club" del que sí era asiduo miembro era el círculo internacional de aficionados al cigarro.
Y hasta nuestros días, el círculo internacional tiene como miembros a Plácido Domingo, Danny de Vito y Arnie Schwarzegger y Jack Nicholson. Un grupo muy dispar reunido alrededor de su pasión por los buenos habanos.
Hablando sobre el Tabaco
Viajando por el mundo de los puros
Los puros se confeccionan de tabaco cultivado en una variedad de países. Estos tabacos se mezclan para crear variaciones en el sabor y el aroma. Muchos países cultivan pequeñas cantidades para el consumo interno, mientrás que otros dominan el mercado mundial. Para los neófitos en el arte de los puros, puede ser mejor que empiecen probando los puros de un determinado país. Debido a las diferencias climatológicas y geológicas, aquellos puros producidos en un sólo país tendrán características reconocibles. Pero ésta no es una regla infalible.
Brasil: Dos grandes regiones producen tabaco termino medio y tabaco con mucho cuerpo que son utilizados y mezclados en todo el mundo.
Camerún: Las semillas de las plantas del tabaco de Camerún actualmente se utilizan en todo el mundo. Su hojas producen un fuerte aroma y son muy populares como envoltura
Cuba: El hogar de los puros y el mejor: El Habano. El secreto yace en la tierra de las cuatro regiones donde se cultivan los magnificos rellenos y envolturas. Aunque a menudo se considera al tabaco cubano como un tabaco pesado, también puede ser delicadamente suave.
República Dominicana: Actualmente produce tabaco para la mayoria de puros premiun en el mundo. Sus hojas largas son ideales como relleno y la República Dominicana actualmente también produce envolturas. Los puros producidos aquí son a menudo más bien suaves.
Ecuador: El clima de este país, generalmente nublado, es ideal para el cultivo de unas envolturas clásicas suaves de delicado sabor.
Honduras: El tabaco cultivado en este paía centroamericano es muy rico y aromático, lo cuál le hace el segundo ganador en las apuestas por el mejor puro. El huracán Mitch causó graves daños en el 1998.
Jamaica: Produce tabaco suave. El primer tabaco jamaicano fue cultivado por cubanos que huyeron de Cuba después de la revolución de 1898.
México: El tabaco cultivado en este país va desde el fantásticamente suave hasta el que puede ser bastante áspero, lo que no quiere decir necesariamente que sea malo. Una buena hoja para aglutinar se produce aquí, al igual que envolturas de colorado maduro más bien picantes.
Nicaragua: Éste es un país devastado por la guerra y la industria tabacalera apenas ha sobrevivido. Durante tiempos de paz se producían unos excelentes puros que dejaban un gusto dulce en la boca. En 1998, el huracán Mitch devastó la zona.
Sumatra: No es el país más conocido por su tabaco, pero una buena cantidad de envolturas suaves se producen en Sumatra, y en su vecina Java.
Estados Unidos: La tradición nos sugiere que que el Profundo Sur es un importante productor de tabaco, pero en realidad, las hojas clásicas se cultivan en el valle de Connecticut. Estas son unas hojas perfectas utilizadas como envolturas
Para resumir, los puros jamaicanos o de Sumatra son los más suaves, mientras que los dominicanos son un poco más fuertes. Los puros de Honduras y Nicaragua son más pesados y más fuertes. Los habanos, por supuesto, no tienen comparación: se imponen en todos los sentidos.
Habanos del cielo
Los aficionados de puros en los Estados Unidos probablemente lo nieguen (oficialmente), pero los Habanos son, sin ninguna duda, los puros más buscados del mundo.
Cuba es la Meca de los amantes de los puros. Aunque muchas veces se alaba, y se fuma, puros de Honduras y Nicaragua, o de otros países productores de tabaco, los amantes de los puros consideran los Habanos como su casa espiritual.
Un puro comprado en La Floridita, uno de los bares favoritos de Ernest Hemingway, es una orgía de nostalgia humeante. Unas pocas caladas de su puro (como se llamaba a los cigarros en España y Latinoamérica), tal vez un Cahíba Lancero, tal vez un Romeo y Julieta Petit Prince, un puro como un aperitivo que nos recuerde al champán, nos transporta de vuelta a los felices días cuando se fumaba puros.
Cada productor de puros tiene su propia escala de tamaños, estilos y sabores. Éstos han sido refinados para, a través de los años, al igual que "haute cuisine", la comida de nuestras abuelas se ha convertido en la más ligera "nouvelle cuisine", pero actualmente está reencontrándose con sus seguidores. Igual que con los Habanos. Durante alguna época se preferían los sabores fuertes, punzantes y cabezones, y luego se cmabio hacia sabores suaves, pero robustos. Sin embargo, el péndulo esta moviéndose en la otra dirección...
El alfabeto de los habanos
Bolívar: Su Royal Corona es un gran puro, pero no es axfisiante, y se usa en compañía de otros sabores más suaves. Esta casa produce los bien llamados Inmensa, un Lonsdale que es sólo para aquellos expertos que gustan de un puro largo y casi áspero.
Cohíba:Una familia de puros de reciente creación, empezó en 1960. Se llama Cohíba porque ésta es la palabra que empleaban los aborígenes cubanos para denominar la planta que fumaban. En su oferta, el Espléndido (un Chuchill) ha sido comparado con un tenor, el Robusto con un barítino y el Siglo V (un Lonsdale) a un verdadero Habano. Esto significa que tiene un aroma picante pero bien balanceado.
Hoyo de Monterrey: Una familia de puros para el principiante y para el que le gustan los puros de verdad. Su frescura suave los hace fácil desde el comienzo; pruebe un Epicure No2. Hoyo de Monterrey también produce Le Hoyo Des Dieux, que tiene un sabor más robusto.
H. Upmann: Esta casa ha existido durante tanto tiempo (originalmente fue un banco) que es muy fácil no tenerla en cuenta. Ellos produjeron el primer Montecristo (nombrado por el conde ficticio). Tienen sabores más bien fuertes, aun cuando se arriesgan a ser a veces un poco ásperos. Éste es el verdadero sabor del Habano, y nunca mejor representado que con su Sir Winston (un Churchill, naturalmente), con su mano de hierro y su gusto de guante de seda.
Montecristo: Una marca establecida desde el año 1935, los puros Montecristo empezaron a ganar mercado lentamente, pero hoy se los considera casi con una reverencia mística. El Montecristo A representa el emperador de los puros, con ricos aromas de la tierra. Un clásico que a menudo se considera que tiene una atracción ultra-masculina. Esta casa también produce, dentro de su amplía oferta, los Especiales NO 2, que ofrecen una dulzura suave. La marca lleva el nombre de El Conde de Montecristo, la novela de Alexandre Dumas, que se leía en voz alta a los enrolladores de puros mientras trabajaban.
Partagás: Una importante casa de cigarros que produce una amplia gama de puros premium que van desde el Très Petit Corona al Doble Corona, a menudo conocido como el santo entre los santos de La Habana. La terminología etnológica se utiliza constantemente para descubrilo: con un buen bouquet, fruta madura, sabores ambarinos, notas picantes y completas. Un artículo excepcional dirigido a los expertos.
Punch:Para citar a una autoridad de los Habanos, esta marca es una anagrama de todo lo que es un Habano: P por principal, U por único, N de noble, C por cautivador y H por...Habana. toda esta familia de maravillosos puros tiene fuertes aromas, a menudo con gusto a madera, y todos magníficos. Las joyas de la corona incluyen el Doble Coronas, con gusto a tierra y miel; el Selección Royal, con mucho sabor y picante, y el Nº 12, cremoso y floral.
Romeo y Julieta: Una de las casas favoritas de aquellos que gustan de los Habanos. Ordinalmente famosos o infamemente famosos, por sus puros más bien ásperos producidos para el mercado inglés, esta casa se ha convertido en una conocida por su distinción. Entre sus estrellas, presentadas apenas en la década de los 60, se encuentran los Cazadores, con su sabor picante y agresivo; los Churchill, ricos y potente, y la reciente serie Exhibición, florida y aromática para el gusto de los 90.
San Luis Rey: Esta antigua casa cayó en declive, pero en la década de los 80 resucitó de nuevo gracias a una buena selección de sabores picantes, con gusto a tierra, muy apropiados para la época Su Prominente, difícil de encontrar, ha sdo descrito como una "pequeña obra de arte". Toda su gama de puros vale la pena.
Sancho Panza: Una casa muy antigua que produce estilos de puros muy refinados y elegantes, aromáticos y dulces a la vez. Sus mezclas son absolutamente seductoras.
También existen muchas otras casas pequeñas como La Flor de Cno, La Gloria Cubana, Rafael González, Ramón Allones,El rey del Mundo... todas contribuyendo a la gloria del Habano.
Glosario
Aglutinante: La hoja que se usa sobre el relleno debajo de la envoltura
Atado: Las hojas del tabaco usadas para el relleno y el aglutinante.
Barril: El cuerpo del puro.
Caja decorada: Una caja de puros decorada.
Caja de oficina: Cualquier caja de puros.
Diván: Un club o habitación privado para fumadores.
Envoltura: Una hoja alargadaque se utiliza en el exterior del puro.
Estilo Holandés: Pequeños puros secos.
Figurado: Fumos con formas como los torpedos, los belicosos y los pirámide.
Gorra: La punta del puro que se corta antes de fumar.
Humector: Una caja, cajón o habitación que se usa para mantenerlos puros y el tabaco húmedos.
Pie: El final del puro.
Prensados en la caja: Puros que son prensados en la caja, lo que les da una forma cuadrada.
Puro: Los puros hechos con tabaco de un solo país. La palabra española para definir un puro.
Recto: Un puro con la misma corona a todo lo largo.
Stogies: Jerga inglesa, originalmente usada en Contestoga, Pennsylvania, para describir un puro barato con la forma de los rayos de la rueda de una carretera.
Tamaño de la corona: El diámetro de un cigarro dividido por la 64 parte de una pulgada.
Tuc: Otro nombre para el pie del puro.
Wrapper: La hoja grande que forma el exterior de un cigarro.